La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha pedido hoy 10,5 millones de dólares para ayudar a Haití, tras el paso de cuatro tormentas tropicales que han devastado su agricultura.
Con ese dinero, la FAO intenta ayudar a restablecer los medios de subsistencia de los campesinos, reanudar la producción de alimentos y combatir la propagación de enfermedades animales.
En un comunicado, la FAO recuerda que “ya antes del paso de las últimas tormentas, Haití era el país más pobre del hemisferio occidental”.
La nota señala que, además, “sufría una inseguridad alimentaria crónica resultado de la pobreza existente agravada por el alza de los precios alimentarios a nivel mundial”.
La FAO señala que durante la temporada agrícola del verano, había lanzado una intervención de urgencia para promover la producción y mejorar la disponibilidad de alimentos a nivel local.
Nota completa en: www.unionradio.com.ve
Organizaciones campesinas denunciaron que en lo que va de la temporada de lluvias, la administración calderonista ha subestimado las afectaciones en la producción del campo, por lo que en respuesta a este desinterés oficial indicaron que han iniciado la cuantificación de daños para presentar sus evaluaciones al gobierno.
Justo este año que las cosechas mundiales deberían ser excelentes para aliviar la amenaza de escasez generalizada de alimentos, se acumulan pruebas de que serán, en el mejor de los casos, mediocres. Algunos comienzan a temer un desastre.
La advertencia que hace un año formuló el Comandante en Jefe Fidel Castro sobre la hambruna que causaría la producción de agrocombustible, se materializa de modo alarmante con las actuales inundaciones en el medio oeste estadounidense.
La organización ecologista WWF/Adena ha señalado que la biodiversidad ha disminuido más de una cuarta parte en los últimos 35 años, y ha advertido de que si, se sigue reduciendo, las generaciones futuras tendrán que enfrentarse al hambre, la sed, la enfermedad y los desastres naturales.
Pese a las lluvias de este fin de semana, poco más de 20 por ciento de las 35 mil hectáreas de cultivo de sorgo, unas 8 mil hectáreas, se encuentran siniestradas por la prolongada sequía en Tamaulipas, informó este lunes el dirigente del 14 Comité Agrícola de esta frontera, Hilario Barrera Rodríguez.
La Sagarpa y la Secretaría del Campo en el estado iniciaron este día la verificación de los daños causados al sector agrícola por el frente frío número 18, el cual trajo vientos superiores a los 100 kilómetros por hora.
La tragedia que viven Tabasco y Chiapas es política, más que ambiental. A la falta de políticas de mitigación y adaptación ante fenómenos naturales (no desarrolladas por corrupción, por negligencia o por incapacidad) hay que agregar la ausencia de políticas públicas para proteger adecuadamente los bosques de Tabasco y Chiapas, lo que ha agravado las inundaciones.
La Confederación Nacional Campesina (CNC) estimó que las pérdidas en la agricultura y ganadería en Tabasco son de 5 mil millones de pesos, pues el agua arrasó con las cosechas de maíz, frijol, arroz, yuca, camote, plátano, cacao y coco, y la industria ganadera sufrió graves daños.
La tragedia que vive Tabasco es política más que ambiental y a la falta de políticas de mitigación y adaptación (por corrupción, por negligencia, por incapacidad o por cualquier otra causa) hay que agregar la deforestación, es decir, la falta de políticas públicas adecuadas destinadas a proteger los bosques de todo el país y en este caso, los de Tabasco y Chiapas, advirtió la organización ambientalista Greenpeace en un comunicado.
La Confederación Nacional Campesina (CNC) informó que si se toma en cuenta que el gobierno de Tabasco anunció que los daños agrícolas son del 100 por ciento, los estragos causados por las fuertes lluvias a la agricultura y ganadería de la entidad rebasan ya los cinco mil millones de pesos.
El aguacate mexicano y en menor medida el chileno sustituirán la producción de California, afectada por la serie de incendios que devastaron la semana pasada el sur del estado y por ende la oferta de la fruta en todo el país.
Cálculos preliminares de la delegación de la Agricultura contabilizan 37 caballerías de cultivos varios, 22 de tubérculos y 120 mil plantas de plátano resultaron dañadas en la provincia de Guantánamo por las lluvias de las últimas semanas.
Aún cuando la Comisión Nacional del Agua (CNA) no ha emitido la declaratoria de siniestro para ocho municipios de la zona sur de la entidad, los daños a la agricultura han aumentado a una perdida de 44 mil hectáreas.
El número de hectáreas de cultivos, afectados por el huracán “Dean” entre las que destacan el maíz, frijol, plátano, cítricos, papaya, otros cereales y frutales es de 189 mil 882 , con una afectación directa a 209 mil mil 195 productores, destaca un informe de la Secretaría de Agricultura.
Mermará el abasto de maíz, frutas y cítricos; calculan pérdidas en $300 millones
Financiera Rural anunció que destinará 50 millones de pesos a las zonas afectadas por el paso del huracán “Dean”, por medio del Programa para la Atención de Zonas Afectadas por Desastres Naturales.
Las peticiones más sentidas a las autoridades locales y estatales se centran en alimentos para dar de comer a sus familias, luego de que más de 24 mil hectáreas se han perdido.