Más de 20 años de negociaciones dieron fruto hoy con la adopción por la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas, que amparará a 370 millones de personas.
Consideradas entre las comunidades más vulnerables de todo el mundo, los indígenas han batallado para conseguir la aprobación del texto, que recibió en junio del pasado año el visto bueno del Consejo de Derechos Humanos.
Ratificado por 143 votos a favor, cuatro en contra y 11 abstenciones, la Declaración fue objeto de profundos debates ante la oposición de grupos de países liderados por Estados Unidos y Canadá.
El documento, promovido por países de prominente presencia indígena en su población como México, Guatemala y Perú, consta de 46 capítulos que reflejan el respeto a los derechos de estos pueblos.
Entre ellos destacan garantizar la propiedad de tierras ancestrales y recursos naturales de esos territorios pertenecientes a las comunidades autóctonas, así como la preservación del entorno.
Durante el curso de los debates en Naciones Unidas, prominentes líderes indígenas de varios países destacaron la importancia de protección ante el avance de transnacionales madereras y otras que arrasan con los recursos que les pertenecen.
Con información: www.prensalatina.com.mx
La falta de datos le dificulta llevar a cabo las políticas adecuadas para contribuir a su desarrollo
En Carapan, Michoacan, hace dos meses una adolescente purépecha de 14 años, bajita, delgada, de finas facciones, de nombre Rosaura y vestida con traje típico, subió al templete donde había por lo menos 10 funcionarios del sector salud, y les soltó una frase que los dejó helados:
Laboran entre 14 y 16 horas diarias, ganando con ello 70 pesos, de los cuales les descuentan translado, hospedaje y alimentos. Esta es la infancia de los niños huicholes que habitan en el municipio de El Mezquital, al sur del estado de Durango.