México seguirá dependiendo de la importación de maíz estadounidense mientras desdeñe las nuevas tecnologías para el cultivo, en tanto se acentúa la crisis de alimentos advirtieron analistas.
La ineficiente producción de maíz es un impedimento para el combate a la pobreza y el abasto de alimentos consideraron expertos del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC) y del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
México produce menos de una cuarta parte del maíz que cosecha Estados Unidos, además de que importa casi un tercio de lo que consume.
Esta difícil situación para México “tiene su causa en el desarrollo tecnológico que ha permitido a los agricultores norteamericanos quintuplicar los rendimientos”, dijo en un reporte Antonio Purón investigador del CIDAC.
Estados Unidos elevó su producción por hectárea de cuatro toneladas en 1961, a casi 10 en 2006, mientras que en ese mismo periodo México pasó de una tonelada a poco más de dos toneladas.
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Desde 1979 el Instituto Mexicano del Maíz ha trabajado en la investigación del grano considerado base alimentaria en México.
La asociación ecologista Greenpeace denunció hoy que México está ‘intentando evadir’ los procedimientos obligatorios que establece la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM) para permitir el cultivo experimental de maíz transgénico, a pesar ‘de los graves impactos de este cultivo sobre la salud y el medio ambiente’.
El proceso para utilizar semillas transgénicas para la siembra del maíz no podrá acelerarse, afirmó Alberto Cárdenas, secretario de Agricultura.
La generación de maíces comerciales genéticamente modificados en México es una solución para enfrentar la crisis alimentaria en nuestro país, afirmó Carlos Salazar, secretario general de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz.
Criminales son los que han llevado a la humanidad a punto de la hambruna, a causa de intereses políticos y económicos de unos cuantos.
A una semana de celebrarse en Roma, Italia, la reunión de Alto Nivel Sobre Seguridad Alimentaria convocada por la FAO, el Gobierno de México difundió detalladamente una serie de medidas orientadas a contrarrestar la crisis alimentaria, entre ellas, la de reactivar las comunidades rurales para darle fuerza al campo y garantizar una producción más estable, aunado a que junto con la industria alimentaria y tiendas de autoservicio se buscarán alternativas para evitar alzas abruptas en los precios.
Por más esfuerzos productivos que se hagan, México seguirá importando maíz amarillo y blanco al menos durante los próximos cinco años, sostuvo el secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas Jiménez, al iniciar una reunión con ministros y responsables de agricultura de 13 países de Centroamérica y el Caribe.
La producción de biocombustibles a partir del maíz puede tener una repercusión directa en la seguridad alimentaria en el mundo, advirtió un representante de la Organización de Naciones Unidas para la Agricutura y Alimentación (FAO).
La industria biotecnológica pidió a las secretarías de Agricultura y Medio Ambiente ser más específicas en el Régimen de Protección Especial al Maíz, con el fin de evitar medidas discrecionales en la entrega de permisos para la siembra experimental y piloto de organismos genéticamente modificados.
El clima adverso más que la creciente industria de biocombustibles, es el factor principal en la actual tendencia alcista de los precios del maíz estadunidense, aseguran analistas del Chicago Mercantile Exchange (CME).
México se unió a la queja presentada en noviembre por Brasil y Canadá ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra los subsidios agrícolas estadounidenses en lo referente concretamente a las ayudas al maíz, reveló hoy el ministerio de Agricultura.
El secretario de Comercio de Estados Unidos, Carlos Gutiérrez, sostuvo este domingo que la nueva fase del TLCAN que incluye la libre importación de productos agrícolas es “algo positivo” que llevará a que el precio del maíz en México se niveles.
Francia decidió este viernes suspender el cultivo de maíz transgénico Mon810, en aplicación de un recurso preventivo de salvaguarda de la Unión Europea, informó el gobierno.
La apertura total a la importación de maíz y otros productos agrícolas y agropecuarios de cuyo cultivo dependen muchas familias ha renovado la resistencia nacional a las prácticas comerciales favorables a Estados Unidos y altamente nocivas para los productores nacionales. Uno se pregunta por qué el gobierno mexicano no se ha unido a Canadá, Brasil, Argentina y Guatemala, que han establecido un panel de resolución de controversia del mismo punto en la Organización Mundial del Comercio desde hace un año.
“Intenta y trata” el Instituto de Investigación Capacitación, Agropecuaria, Acuícola y Forestal del Estado de México, la entrada del maíz transgénico, ya que su titular, Pedro Mijares Oviedo dijo que tienen que venir desde arriba las indicaciones para que las áreas correspondientes actúen y eviten la entrada de esta semilla.
El maíz estadounidense barato comenzará a inundar desde enero el mercado mexicano, cuando sean levantadas las barreras arancelarias, lo que forzará un debate entre los agricultores locales sobre cómo proteger el grano milenario en el país.
Productores de más de 20 comunidades tarahumaras y tepehuanes de la sierra de Chihuahua se declararon en “custodia permanente” del maíz nativo de esa región –que está perfectamente adaptado a la tierra y las condiciones climáticas de la zona serrana– y compartieron experiencias y técnicas de cultivo para proteger la semilla de las variedades transgénicas.
Estados Unidos aportará 11 millones de dólares para incrementar la producción y mejorar especies de maíz criollo y amarillo, así como para reconvertir la tierra que hoy produce frijol a la siembra de nopal o granos forrajeros, mediante un proyecto de cooperación técnica que impulsará el Consejo Consultivo Agrícola integrado por los gobiernos estadunidense y mexicano.