El maíz transgénico, no es malo o perjudicial, son más los mitos que existen por su producción, pero no hay una investigación científica, donde se pruebe daños a la salud, criticó el coordinador de la facultad de agronomía de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, José Juan Zamorano Mendoza.
En entrevista, criticó el desconocimiento sobre este producto, entre la población, al citar que en los países desarrollados, donde se consume este tipo de grano, no existen casos de daños a la salud.
“Una de las metas del presidente Felipe Calderón, fue elevar la producción de maíz y frijol, por ello se aprobó la ley para experimentar con maíz transgénico, SAGARPA, aumento un diez por ciento la producción de maíz y se supone que vamos en buen camino”.
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Algún día, los tallos de maíz dejados en los campos después de cosechar los granos podrían ser una materia prima valiosa para la producción del etanol celulósico. Mientras tanto, el científico del suelo Doug Karlen con el Servicio de Investigación Agrícola (ARS) está determinando cuál porción de la planta funcionará mejor para la producción del etanol celulósico. Él también está estudiando la cantidad de residuo de maíz que necesita quedarse en los campos para prevenir la erosión del suelo y para reciclar los nutrientes esenciales de planta.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) de México, reconoció que los cultivos de maíz en el Valle de Cuauhtémoc, Chihuahua, están contaminados por organismos genéticamente modificados.
Prohíbe Austria la importación de este grano transgénico, basándose en los resultados de una nueva evaluación de los datos que presentó la empresa biotecnológica para conseguir la autorización de esta variedad en la que ratones presentaron altos índices de toxicidad en hígado y riñones
Las trasnacionales de los transgénicos pretenden hacernos creer que los transgénicos son solamente una opción de quien los elige. Debido a la inevitable contaminación –sea por polen en los campos, por mezcla en el almacenado, distribución o venta y hasta por granos que caen durante el transporte– los transgénicos son los cultivos más imperialistas de la historia. A la contaminación biológica, se suman los juicios por patentes que sufren los agricultores contaminados y la indefensión legal de los contaminados. Al contrario de lo que dicen las empresas, si hay transgénicos, todo el resto sufrirá.
La libre importación de organismos genéticamente modificados provoca la contaminación transgénica de los cultivos de maíz y abre un escenario de incertidumbre, señaló Greenpeace México.
Con la observancia rígida del marco regulador, se pretende iniciar en 2009 en forma experimental el cultivo de maíz a partir de organismos genéticamente modificados (OGM) bajo protocolos de empresas transnacionales, como Pioneer y Monsanto, además de firmas mexicanas de semillas que tienen interés en la posterior liberación comercial de este material genético.
La organización Semillas de Vida consideró que publicar únicamente las consideraciones jurídicas del régimen especial de protección para el maíz es un error legal, ya que no se consideran todas las opiniones vertidas en la consulta de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer).
Las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) no aprobarán las solicitudes para experimentos de maíz transgénico que contengan características que impidan o limiten su uso alimentario, se establece en las disposiciones jurídicas de bioseguridad que formarán parte del régimen especial de protección especial del grano.
México seguirá dependiendo de la importación de maíz estadounidense mientras desdeñe las nuevas tecnologías para el cultivo, en tanto se acentúa la crisis de alimentos advirtieron analistas.
Desde 1979 el Instituto Mexicano del Maíz ha trabajado en la investigación del grano considerado base alimentaria en México.
El proceso para utilizar semillas transgénicas para la siembra del maíz no podrá acelerarse, afirmó Alberto Cárdenas, secretario de Agricultura.
La generación de maíces comerciales genéticamente modificados en México es una solución para enfrentar la crisis alimentaria en nuestro país, afirmó Carlos Salazar, secretario general de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz.
Criminales son los que han llevado a la humanidad a punto de la hambruna, a causa de intereses políticos y económicos de unos cuantos.
A una semana de celebrarse en Roma, Italia, la reunión de Alto Nivel Sobre Seguridad Alimentaria convocada por la FAO, el Gobierno de México difundió detalladamente una serie de medidas orientadas a contrarrestar la crisis alimentaria, entre ellas, la de reactivar las comunidades rurales para darle fuerza al campo y garantizar una producción más estable, aunado a que junto con la industria alimentaria y tiendas de autoservicio se buscarán alternativas para evitar alzas abruptas en los precios.
Por más esfuerzos productivos que se hagan, México seguirá importando maíz amarillo y blanco al menos durante los próximos cinco años, sostuvo el secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas Jiménez, al iniciar una reunión con ministros y responsables de agricultura de 13 países de Centroamérica y el Caribe.
La producción de biocombustibles a partir del maíz puede tener una repercusión directa en la seguridad alimentaria en el mundo, advirtió un representante de la Organización de Naciones Unidas para la Agricutura y Alimentación (FAO).
La industria biotecnológica pidió a las secretarías de Agricultura y Medio Ambiente ser más específicas en el Régimen de Protección Especial al Maíz, con el fin de evitar medidas discrecionales en la entrega de permisos para la siembra experimental y piloto de organismos genéticamente modificados.