La falta de apoyos en materia de desarrollo tecnológico, subsidios y financiamiento fueron algunas de las condiciones que no se cumplieron a lo largo de catorce años que demoró en entrar en vigor el capítulo del Tratado de Libre Comercio en su apartado agropecuario, esto de acuerdo a lo dicho por representantes de diversos organismos empresariales laguneros que participaron en un panel sobre el Tratado de Libre Comercio realizado en el edificio de Multimedios Laguna.
Ricardo González Aguilera, presidente de la Canaco, Ángel Fidel Morales Salazar, presidente de la Canacintra, y Pedro Vázquez, expresidente de la Cámara Agrícola y Ganadera de Torreón hicieron un recuento de los diversos aspectos que mantienen a México en una encrucijada comercial que puede detonar la vocación comercial del país o empeorar la situación de sectores productivos como el campo mexicano.
De acuerdo con Ángel Morales, representante de la industria de la transformación, el gobierno federal prometió que para afrontar el reto que implicaba la firma del tratado impulsaría la modernización del campo otorgando a los productores apoyos, acceso a financiamientos y favorecer la adquisición de agrotecnología de primer nivel, sin embargo, explicó, esta promesa se cumplió solamente de un modo parcial y no se alcanzó a cumplir en su totalidad con los requisitos para competir de igual a igual con los vecinos del norte.
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Quienes propagan la “debacle” de nuestra agricultura de exportación a partir de que este año se suprimen aranceles a la importación y exportación de granos, especulan con una reivindicación atendible pero incorrectamente planteada. Es una “artimaña” pretender que se renegocie el capítulo agrícola del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en las actuales condiciones y sin medir las consecuencias sociales. Flaco favor hacen a los campesinos tales profetas vendiendo “quimeras”, en lugar de contribuir a que las políticas públicas de fomento permitan consolidar la producción y exportación en sectores más rentables. El asunto debe ser debatido pero hay que informar a la sociedad.
La Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados sostiene que el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) sí se puede renegociar, lo cual no significa que el gobierno mexicano se tenga que ir a pelear con Estados Unidos y Canadá, sino ver las cosas buenas y afinar coincidencias para beneficio de los productores de los tres países.
Aquí, en esta tierra, nadie se salva. Unos no han logrado implementar una política de Estado. Otros han vivido por años montados en la retórica, cita “El Semanario” en su edición de hoy.
Doblan las campanas por el sector agropecuario mexicano, y los líderes amenazan con movilizaciones masivas. Dicen que el TLC lo mató y exigen renegociarlo. Algunos obispos, seguramente sin ninguna otra razón que su preocupación auténtica por la pobreza rural, les hacen eco. ¿Qué tan cierto es todo ello?
Qué similitudes tienen las economías agrícolas de México y Estados Unidos? Ninguna.
La renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) no es el único camino para solucionar los problemas ancestrales del campo mexicano, coincidieron investigadores de la UNAM y del Colegio de Posgraduados de la Universidad de Chapingo, quienes propusieron volver a las políticas que se implementaban para el agro nacional antes de 1994 y la restitución de las instituciones que fueron desapareciendo paulatinamente como la Conasupo.
El secretario de Comercio de Estados Unidos, Carlos Gutiérrez, sostuvo este domingo que la nueva fase del TLCAN que incluye la libre importación de productos agrícolas es “algo positivo” que llevará a que el precio del maíz en México se niveles.
El subsecretario de Agricultura, Francisco López Tostado, indicó que México evalúa la posibilidad de presentar una demanda ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por el contenido de la futura Ley Agrícola de Estados Unidos.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) está consciente de la importancia y lo “delicado” que será la revisión de los amparos que se interpongan en contra de la desgravación de granos básicos derivada del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
La lucha contra el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) “es a muerte”, y por esta razón la mayoría de las organizaciones campesinas del país anunciaron la integración del Frente Nacional por el Campo Mexicano y convocaron a una megamanifestación para el próximo 31 de enero, a la que se sumarán agrupaciones sociales y sindicales.
Los campesinos y productores de maíz, frijol y azúcar de una veintena de organizaciones del país dijeron que es preferible regalar sus cosechas que venderlas, al anunciar su integración en un Frente Nacional en Defensa del Campo Mexicano, para exigir medidas gubernamentales ante la situación de crisis que vive el agro por la apertura comercial.
Los productores y el agro marchan bien, dicen desde el poder. Alberto Cárdenas, el secretario de Agricultura conocido como El dos neuronas por su deslumbrante inteligencia, asegura que el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) ha traído más beneficios que males. La aseveración es falsa. Las cifras así lo muestran.
El presidente Felipe Calderón refrendó que su gobierno impulsará al campo mexicano con créditos y apoyos ante la apertura comercial dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
El líder de la CNC, Cruz López Aguilar, demandó la firma de un convenio de competitividad de las ramas de producción agropecuaria y de un pacto social y económico, que se ya ha planteado al presidente Felipe Calderón.
La administración Calderón prendió alertas por las protestas contra el TLC; el tema lo hará toparse con el hasta ahora intocado corporativismo en el campo y con el costoso fracaso de los subsidios agrícolas.
La bancada del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Senado de la República solicitó la comparecencia de los secretarios de Agricultura, Alberto Cárdenas Jiménez, y de Economía, Eduardo Sojo Garza-Aldape, para que expliquen las medidas que tomarán ante la libre importación de frijol, maíz, azúcar y leche en polvo, a partir del pasado 1 de enero.
Legisladores del PAN, PRD y PRI propusieron una mesa de diálogo entre autoridades y organizaciones campesinas para analizar la situación del sector agrícola y el impacto que tendrá la liberación de aranceles en el marco del TLCAN.